Por Michael Jacobo.
Marvel cómics solicitó a Stan Lee (su guionista principal) crear un nuevo superhéroe en la década de los sesentas.
En esa época los personajes adolescentes en los cómics no eran más que los ayudantes o los compañeros del héroe principal.
Lee influenciado en un personaje llamado “The Spider”, luchador contra el crimen que aparecía en una revista, da vida en conjunto con Steve Ditko (su ilustrador) a Spider-Man.
Spider-Man no sería protegido por ningún otro superhéroe mayor. Lee y Ditko decidieron que su héroe principal fuera un adolescente llamado Peter Parker. Joven estudiante que adquiere súper poderes después de ser mordido por una araña. Peter estudiaba la preparatoria. Era un joven solitario y sumamente inteligente que con frecuencia era víctima del abuso estudiantil, por supuesto que lo hicieron un adolescente poco popular con la intención de que los jóvenes lectores pudieran sentirse más identificados.
Sin embargo al presentar el proyecto al director editorial Martin Goodman, Lee fue rechazado para publicar una serie permanente puesto que las arañas no eran consideradas del agrado del público. Fue así que se determinaría que Spider-Man haría su primera aparición un 15 de agosto de 1962 en la publicación número 15 de una serie llamada Amazing Fantasy.
“Las ganancias de la editorial se duplicaron con la aparición de Spider-Man en el último número de Amazing Fantasy”.
Goodman no contaba con el éxito de venta que tendría el número de Amazing Fantasy donde apareció Spiderman. Las ganancias de la editorial se duplicaron. Lee comenzó a crear una serie propia para el trepamuros. El carisma y la capacidad creativa de Lee influenciaron al personaje haciéndolo más humano. Spider-Man siendo un personaje sumamente joven, tendría que aprender por sí mismo a lidiar con diversas situaciones, sobre todo el hecho que marcaría su historia - La muerte de su tío Ben-.
“Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”.
Spider-Man es un vivo ejemplo de un conjunto de creatividad y talento, pero sin duda también ha sido un impulsor de economía. Los cómics son trabajo creativo que no se devalúan con el paso del tiempo. Todo lo contrario. Un cómic que en sus inicios valía tan sólo unos centavos puede alcanzar un valor de millones con el paso del tiempo.
“Los cómics son trabajos creativos cuyo valor aumenta con el paso del tiempo, no se devalúan”.
Para Marvel, Spider-Man ha sido uno de los superhéroes más populares, pero también un gran éxito comercial, convirtiéndose en la insignia principal de la compañía. No sólo sus cómics han dado ventas de más de 1.1 millones de dólares en subasta sino que también ha impuesto record en otras formas dentro de otros medios de comunicación, teniendo programas de televisión, series de películas, un musical de Broadway en 2010, y diversas figuras de acción para Hasbro.
La industria de los cómics ha sido una impulsora de talento, pero también de números que han sido parte de #EconomíaCreativa.
Es por eso que te presentamos los asombrosos números generados por el Sorprendente Hombre Araña:
Por otra parte las ganancias obtenidas por las películas filmadas del arácnido en sus presentaciones con el actor Tobey Maguire y las consecutivas con Andrew Garfield obtuvieron altas ganancias, posicionando a Spidey en el 3er sitio de la lista IGN como uno de los mejores superhéroes de todos los tiempos:
Los juguetes del superhéroe por su parte aumentan el 34% en ganancias y llegan hasta alcanzar los 625.3 millones de dólares, para Hasbro y Marvel.
SpiderMan ha marcado un quiebre en la historia de los cómics y quedarán en la memoria de muchos por los grandes momentos que nos ha hecho vivir pero también por las grandes cantidades de dinero que ha dejado a sus editores y creadores.