Ante la premisa de que el interiorismo sigue siendo privativo y accesible sólo para personas de ingresos altos o medios altos en el mejor de los casos, resulta importante identificar dónde se encuentran las miradas de los interioristas en nuestro país.
Considerando
que, como en un en un artículo anterior lo abordamos, tomando como
ejemplo a la capital del país, en donde sólo 1,482,527 habitantes
de los aproximadamente 21 millones habitantes de la Ciudad de México
son mercado para vender casa o departamento de valor agregado,
suponiendo un ingreso de 700 mil a 2 millones de pesos anuales; menos
del 1% por ciento de la población puede invertir en interiorismo.
Entonces,
¿por qué las estimaciones de crecimiento para esta industria en
nuestro país por ahí de 2011 y 2012?
El
interiorismo corporativo es la posibilidad de crecimiento para este
sector. Según el portal Obrasweb.mx, en la capital de se construirán
aproximadamente 1.8 millones de metros cuadrados de oficinas entre
2013 y 2018 con un promedio de 350,000 metros cuadrados por año y
una inversión en construcción de interiores corporativos de 350
millones de dólares anuales. El costo de inversión incluiría la
construcción, mobiliario, y por supuesto el diseño, dentro de
proyectos de oficinas Clase A de la CDMX, en donde se calcula que el
costo por metro cuadrado en proyectos va desde 420 hasta 1,300
dólares.
La
construcción y diseño de nuevas oficinas deben orientarse a dos
tendencias, la de las normativas ambientales y las del diseño, que
parece están centradas en ofrecer espacios abiertos en contacto con
la luz natural.
La
Asociación Mexicana de Interioristas Corporativos (AMIC) asume que
el reto es diseñar y crear espacios corporativos para asegurar la
continuidad del éxito de las empresas de clase mundial; mientras que
Administración de Proyectos y Desarrollos de JLL México encargado
de proyectos integrales como la Torre BBVA Bancomer sobre la Avenida
Reforma, el Centro de Operaciones BBVA Bancomer en Polanco, Torre
Seguros Monterrey New York Life y Torre Nestlé, ha apostado desde
2014 por incluir tecnología que intervenga con el confort en los
espacios laborales.
Todo
esto nos da la idea que desde el bache económico que aquejó a
nuestro país durante los años 90, el diseño corporativo ha tenido
un repunte con empresas que en el cambio al nuevo milenio apostaron
por tener una sede corporativa en nuestro país. Podemos mencionar el
auge de zonas como Polanco, Santa Fe y el renacer de la zona de
Reforma.
Todo
esto representa una oportunidad de negocio millonaria ya que la
estimación a finales de 2015 era que 600,000 metros cuadrados se
diseñarían y en esta aproximación, el costo sería de 450 a 600
dólares por metro cuadrado, sin el inmobiliario, por lo que la suma
de un proyecto completo se incrementa.
El
portal metroscubicos publicó una entrevista con Jorge Abdel,
presidente de la AMIC en donde hacía un balance de distribución del
mercado corporativo en 2014 para el interiorismo y definía que los
segmentos A y A+ representaron 40% del mercado corporativo y se
enfocaban en marcas; mientras que los edificios clase B, ocupados
principalmente por empresas de menor nivel, importantes pero
pequeñas, tenían plantas de 200 m2, máximo 500, y representaban
60% del mercado.
Torre BBVA Bancomer, Ciudad de México
En
tanto que las oficinas construidas como torres ejecutivas que se
ofrecen en renta para diversas empresas, arroja en un estimado, según
el diario “El Financiero”, de 25 a aproximadamente 50 dólares la Renta mensual por metro cuadrado, en zonas como Lomas-Palmas, Reforma
y Polanco, al terminar el 2015.
Centro Corporativo Fórum, Polanco, Ciudad de México.





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